Capítulo cincuenta y ocho. Primera tarea
Jake
Despierto antes de que suene el reloj. No es que está muy emocionado como para levantarme a las cuatro de la mañana, pero hay un deber que cumplir y yo no voy a defraudar a Derrik, a Donna y mucho menos a mi mismo. Confieso que el declararme enamorado de Donna no me costó absolutamente nada y me siento bastante desconcertado por eso. Sin embargo, ya he tomado desde hace días la decisión de no irme a Manhattan hasta que mi hijo se dé cuenta que a su padre vale la pena quererlo.
No soy un ho