Capítulo treinta y cuatro. No voy a dejarte aquí
No voy a dejarte aquí
Pilar se movió en su cama, buscó el cálido cuerpo de Domenico, sin embargo, el sitio que él debía ocupar estaba vacío. El corazón de Pilar dio un vuelco y no pudo evitar pensar en el pasado, en las noches que él acudía a ella y escapaba con el amanecer. Ella no estaba lista para caer de nuevo en la rutina.
Pilar se armó de valor y abrió los ojos, para encontrarse con el rostro de Domenico sentado frente a ella, él solo tenía el pantalón del pijama y su pecho descubierto, P