Capítulo cuarenta y cuatro. La mujer del cuadro
La mujer del cuadro
El helicóptero aterrizó en el helipuerto en Sicilia, Alessio había montado una habitación para Vittorio con todo el equipo médico que necesitaba para su tratamiento y recuperación. Ivana por primera vez sintió agradecimiento por el viejo jefe de la organización.
—Gracias —pronunció con un poco de dificultad.
—No tienes nada que agradecer, Ivana. Vittorio ha sido uno de los hombres más fieles de la organización, ha arriesgado su pellejo sin importarle su vida, al igual que tú