Capítulo cuarenta. Vine por ti
Vine por ti
Un silencio sepulcral se instaló en la habitación, mientras los dos hombres se enfrentaron en un duelo de miradas.
—¿Esperas que confíe en tu palabra? —Domenico tenía sus sospechas sobre Pietro, pero era su hermano y debía darle el beneficio de la duda. Lo último que necesitaba era meterse en una alianza equivocada, sin embargo, la verdad se reveló ante sus ojos cuando Esteban abrió el sobre y dejó verle su contenido.
Fotos de Pietro reuniéndose con Theo y Filipo en Grecia, Domenico