Capítulo cuarenta y uno. Diablo también sabe llorar
Diablo también sabe llorar
Pietro gimió al sentir la bala abrirse paso por su carne, a la altura de su hombro, la pistola cayó y sus hombres dispararon con rapidez para cubrirle la espalda.
—¡Es una emboscada! —gritó uno de ellos, mientras varios helicópteros aparecieron en el cielo, como si fuera una película de Hollywood y dispararon a matar.
—Traigan a Pilar y salgamos de aquí —gruñó Pietro, corriendo para huir, olvidándose de Vittorio, mientras pensaba como dejar la isla, ya por aire no er