Adrián Fontana
Organizamos una fiesta de gala para recaudar fondos para una obra de caridad para niños sin hogar. En verdad, me encanta la idea, aunque debo negarlo. Natalia, por supuesto, se enfadó muchísimo conmigo; sin embargo, ella debe entender que mis negocios son lo más importante.
Cuando terminé de vestirme con mi traje negro y mi corbata blanca, bajé al jardín y subí al coche junto con mi madre. También Clara se encontraba allí con un hermoso vestido.
Nos dirigimos los tres a la