¿En qué momento flaqueó en su actuación, revelando algún defecto?
—¿Por qué me falta nobleza? ¿Acaso tú, ciega como estás, eres mejor? Isabela, aunque hayas recuperado la vista, a mis ojos sigues siendo esa mujer ciega, ¡maldita ciega!
—¡Mi situación fatal es culpa tuya y de Thiago! Vosotros dos acaparáis la fortuna familiar y no me dais ni un centavo. Thiago me prometió dar diez mil al mes, pero tú insististe en que solo me diera tres o cinco mil. Cuando me sometí a la pequeña operación, Thiago