—No estás buscando marido, por qué te importa de dónde venga. Mientras te guste lo que cocina, eso es lo importante.
Belén no se tomaba en serio a Axel, ni siquiera le había visto aún.
Solo lamentó que Wiltspoon estuviera tan lejos de Annenburg.
—A mí también me gustaría encontrar un chef que me satisficiera para siempre.
Belén se dio una ligera palmada en la boca y se rio: —Y no sé cómo tengo una boca tan quisquillosa.
—¿Vas a comer el resto de los pasteles?
Preguntó Cristina al ver que su prim