Axel volvió al sofá y se sentó, recostándose y pensando en lo que debía cocinar mañana para conquistar el paladar de Belén y así poder ganarse el puesto de chef en la familia González.
¿Hacer lo que se le daba mejor o algo que hiciera con menos frecuencia?
Sorbiendo el té lentamente, Axel decidió preparar algo más moderado. Si esta vez hacía su mejor plato, luego no tendría nada que mostrar.
Había que dejar lo mejor para el final.
Sin embargo, le encantaba cocinar, y con más de una década estudi