Hank inclinó la cabeza hacia Jessica y bromeó.—Jessica, ¿acaso hoy pueden volar los cerdos?
—Fui temprano a desayunar a la cafetería de Liberty y acompañé a Sonny un rato. Cuando te vi temí que te pelearas conmigo y me hicieras quedar mal delante de Liberty, pero no creí que realmente estuvieras dispuesta a dejarme recoger a Sonny y traerlo a casa para una pequeña estancia.
—Viendo como tratabas mal a Klay, pensé que odiabas a los niños.
Jessica odiaba a Klay desde que rompió los cosméticos suyo