El verdadero rostro de un mafioso
Desperté nuevamente. Esta sensación de estar desmayándome y con dolores de cabeza me estaba irritando un poco, aunque ya se me estaba haciendo costumbre.
Miré a través de la ventana y se podía ver que era de noche. Mi mesita de noche aún tenía mis fármacos, pero la verdad preferí no consumirlos.
A paso silencioso caminé directo a la sala. Ahí vi a Matteo junto a Leandro. Al parecer estaban hablando de mí. Mi corazón se estrujó fuertemente.
Ya habían pasado quiz