El secuestro de Adams
Me dirigí a mi habitación junto a los demás. Eran alrededor de las diez de la noche y tenía demasiado que procesar. La reacción de Leandro me había dejado atónita. Sabía que era miembro de la mafia, pero jamás lo había visto tomando acciones y decisiones tan arriesgadas… solo cuando se trataba de mí.
Me recosté en la cama mirando el techo con aparente tranquilidad, mientras los grillos movían sus patitas entre los arbustos del jardín. Me fue inevitable pensar qué podría ha