La sala de juntas de Cross Tower era una catedral de cristal y sombras cuando Damian colocó su teléfono sobre la mesa pulida y miró fijamente la pantalla una vez más.
Foto tras foto.
Aria con Sky Adams, con las cabezas inclinadas en risas compartidas. La mano de Aria en su brazo, la suave luz reflejando la seda verde de su vestido. Las redes sociales se habían vuelto salvajes: los hashtags florecían como la maleza.
La mandíbula de Damian se cerró.
Un golpe silencioso. Evelyn Grant entró, ta