Huntley le miró sin palabras.
Daniel, aún riéndose, se tocó de paso el anillo que llevaba en la mano. Tardó un rato en darse cuenta de que Huntley acababa de hablarle.
—Oye, ¿qué dices?
—No es nada. —Huntley esbozó una sonrisa—. Sólo me preguntaba si deberíamos suprimir los títulos hereditarios en el futuro.
Daniel estaba muy confuso—, ¿por qué?
—El título de general Guzman lo heredarás tú, si no hay accidentes.
—Sí—asintió Daniel—, ¿y qué?
—Solo creo—sonrió Huntley—que no está bien tener un sis