El rostro de Clara cambió, su ceño se frunció.
—¿Qué quieres decir?
Lola se armó de valor, fue la última vez que le echó palabras de tanteo a Clara.
Seguía a Clara desde que tenía dieciocho años, y le resultaba difícil desprenderse de tantos años de vinculación.
Sin embargo, aunque era leal a Clara, Clara estaba, para ella, menos profundamente unida.
—Su Majestad ...—Lola susurró:—Se trata de que mi hijo va a la escuela.
La expresión de Clara era un poco impaciente:—Esto es algo que ya organicé