Santiago miró con ojos grandes, bobos y confusos.
—¡Te voy a bañar hoy contigo, no vamos a usar el lavabo, nos vamos a duchar de pie!
—¿Eh?— Lucía se sobresaltó:—¿Cómo puede ser? Este ...—
Pero antes de que pudiera detenerlo, Polo dio un paso adelante y llevó a su hijo al cuarto de baño.
Y cerró la puerta.
Lucía estaba ahí fuera y estaba preocupada sin poder hacer nada.
No pasó mucho tiempo antes de que se oyera el sonido del agua corriendo procedente del interior.
Al principio Santiago no parec