Daniel nunca esperó que fuera Hera la que estaba fuera.
Inconscientemente da un paso adelante para proteger a Soledad.
—¿Qué, no nos han presentado? —Hera tenía una sonrisa en la cara, pero la mirada que dirigió a Soledad era mordaz.
Era la primera vez que se encontraba así cara a cara con Soledad.
Estaba un poco sorprendida.
Antes habían sido las personas que ella había enviado a seguir a Soledad las que le habían informado de cómo era Soledad, y hoy, a primera vista, la belleza de la chica la