Jorge miró por la ventana, y el Puente de Londres en la distancia estaba empapado en la niebla. Cerró los ojos y frunció el ceño con una expresión de molestia, sintiendo una sensación de punzada y pulsación dolorosa en las sienes.
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¿Por siempre?
Imposible.
Ella lo sabría tarde o temprano.
Pero según la tradición de la familia Juárez, la persona que se casaría con él solo podía ser una de las mujeres de las otras tres grandes familias. Si decía que iba a casar con Lucía, era fácil imaginar lo qu