—Tú...— Polo se tocó la barriga y rió suavemente—. ¡Cuidar bien a mi hijo!
—Bueno—Lucía le devolvió la sonrisa—. esperemos que para cuando nazca nuestro bebé, todas estas molestias hayan quedado atrás.
—Seguro que sí. Cariño, no debes mostrar nada en la cara, ¡y díselo también a Brenda, para que se contenga un poco y no se enfade con Sonia!
—¡Ya lo sé! —Lucía recordó algo más—. Por cierto cariño, también debes averiguar la cuenta que Patricia llevaba con ese hombre, ¡esa es la prueba más crucial