Comenzó la segunda parte del partido.
Polo entró en juego y protagonizó un pequeño arrebato, ¡recibió un pase por el centro, cargó hacia adelante y marcó un gol tras unos cuantos intercambios con el defensa rival!
La sala estalló de inmediato y Lucía no pudo evitar levantarse y vitorear.
Polo se quitó la camiseta, la sujetó con las manos y la agitó, mostrando una parte superior del cuerpo tonificada y llena de masculinidad varonil.
—Ayyy...
Las señoras de clase alta junto a Lucía se habían vuelt