—Es un partido amistoso con fines benéficos —explicó Polo en voz baja—, no importa si se gana o se pierde, lo que importa es que toda la recaudación del partido se destine a fines benéficos.
—Vale... —Lucía asintió—, ¿Vendrán muchos futbolistas?
—Sí, y serán de primer nivel
Lucía se rió.
Polo acababa de terminar, y ambos equipos entraron en la arena, con mucho griterío.
Lucía vio muchas caras que sólo podía ver por televisión. Ella no solía seguir los partidos, como mucho los veía por Polo, y su