Ella siempre había deseado seguir el camino del espectáculo.
A pesar de tener una apariencia decente y de estudiar actuación en la escuela de teatro, pasó por innumerables audiciones, solo para obtener papeles secundarios con unas cuantas líneas de diálogo.
Cuando preguntaba a los directores por qué, la respuesta era siempre la misma: su apariencia carecía de reconocimiento y no encajaba en el papel de protagonista femenina.
Incluso hubo un director sin rodeos que decía: —Señorita Brown, su apar