Rafael tosió con fuerza dos veces, recordándole a Ánsar que su preocupación era demasiado evidente.
Ánsar se contuvo y enderezó su postura, dando grandes zancadas hacia afuera.
En ese momento, alguien se acercó y le entregó a Paul las medicinas recién cocidas.
Al oler el aroma, Ánsar frunció el ceño debido a su sensibilidad inherente a esas medicinas clásicas, y preguntó en voz baja: "¿Qué es esto?"
"Son las medicinas complementarias del señor Juárez."
Paul estaba a punto de darse la vuelta, per