El edifcio de la famila Juárez, el último piso.
Esta reunión fue particularmente solemne debido a la participación de Domingo Juárez.
Domingo se sentó a la mesa de conferencias, vestido con un traje tradicional de negro, y su cabello blanco agregó un poco de las vicisitudes de los años. Incluso si era viejo, sus ojos todavía brillaban y estaban llenos de impulso amenazante.
Miró a Polo y preguntó con voz profunda: —¿Se han completado los procedimientos de entrega con la Fundación Brown?
—Sí.—Pol