Polo recuperó la compostura e indicó a Omar que llevara primero a Lucía a la oficina.
Tras regresar a mansión de Onda, volvió a llamar al número del Reino Unido.
Era temprano por la mañana al otro lado, y el teléfono hacía un poco de ruido. Sonny ya debía de haber empezado su ajetreado día.
—Hola mamá —Polo llamó respetuosamente—, ¿Dígame?
—Sí, ahora estoy en el aeropuerto —Sonny dijo con indiferencia—. Llegaré a Ciudad Central en diez horas, y envía a alguien a recogerme.
—¿Qué? —él estaba desc