Omar se quedó helado. Hoy Polo tenía que ir a la reunión de la junta para acordar el plan de reforma del grupo, ¿cómo iba a volver a pueblo Santo Córdova en esta coyuntura?
—Señor, ¿estás preocupado por la señorita Lucía? —Omar susurró—. No te preocupes, la gente que envié está vigilando. Ella está a salva.
—¡Entonces por qué no contesta al teléfono! —Polo no pudo evitar gritar por lo bajo, agitado e incómodo.
Omar no sabía qué responder.
En realidad había muchas razones para no contestar el tel