Joana se detuvo de golpe y la miró fijamente.
—Lo creas o no, ni siquiera conozco a Diego —dijo Lucía con indiferencia—. Sea quien sea y tenga el poder que tenga, nada de eso tiene que ver conmigo.
—Tengo marido y lo quiero mucho. Mi objetivo en la vida nunca ha sido casarme con una familia rica.
Joana frunció el ceño, dudando de la veracidad de su afirmación.
¿Había alguien en este mundo a quien no le gustara la gloria y la riqueza? ¿Había alguien que ni quisiera casarse bien?
Sin embargo, al v