Polo se quedó sin palabras y se movió lentamente en esa dirección, mirándola paso a paso, solo esperó que su mujer cancelara el pedido.
Pero Lucía seguía dirigiéndole miradas y sonrisas alentadoras, dejándolo en un dilema.
Al final apretó los dientes y se acercó a Carla y a los demás.
En ese momento, ellos charlaban alegremente. Cuando levantaron los ojos, todos se congelaron un poco al verlo.
—Sr. Montes...—Lynn fue la primera en darse cuenta de que algo le pasaba y preguntó tímidamente—,¿Qué l