Los primeros días con los visitantes en el campus pasaron con una naturalidad que, al principio, me pareció casi sospechosa. Durante tanto tiempo habíamos discutido la posibilidad de abrir el proceso a otras instituciones que, cuando finalmente ocurrió, esperaba algún tipo de fricción inicial, alguna incomodidad visible en la dinámica cotidiana.
Pero eso no ocurrió.
Los investigadores se movían entre los edificios con discreción, asistían a seminarios, observaban conversaciones estudiantiles, t