MAYO
Si Snuggle lo exigía, ¿quién era yo para negarme? Corrí a la cocina, mis pasos resonando con urgencia mientras abría la llave de paso y dejaba correr el agua. El líquido fresco me cayó sobre la cara hinchada, ofreciéndome un respiro momentáneo de la frustración que se había acumulado en mi interior. Tragué saliva con dificultad al oír la incesante perorata del señor Walters a través del monitor exterior, sus palabras dirigidas a provocar una reacción y obligarme a abrir las puertas. Pero s