Ese «tampoco» hizo que Guillermo entendiera la verdad, pero decidió no decir nada.
La conversación entre los dos se filtró por la puerta entreabierta.
Valentina, apoyada contra la pared fuera de la habitación, no podía dejar de pensar en esas palabras: «acostarse», «pasar la noche juntos».
Santiago y Alba…
De repente, recordó lo que Alonso había dicho ayer sobre Santiago y Alba saliendo del mismo hotel. Todo empezaba a encajar.
Sintió como si una mano le apretara el corazón, dejándola sin alient