Subió de nuevo al coche, pero no encontró las llaves. No había nadie en la calle y tampoco otros coches.
Con el GPS en mano, comenzó a correr. La batería de su teléfono estaba baja, y no conocía bien las calles de Guadalajara.
Mientras corría, intentaba memorizar la ruta que el GPS le mostraba.
Antes de que la batería se agotara, encontró una bicicleta compartida. La desbloqueó y, pedaleando, aumentó su velocidad.
El viento nocturno le hacía sentir frío, un frío que se mezclaba con la preocupaci