Valentina abrió los ojos y, para su sorpresa, se encontró con Santiago, alguien a quien no esperaba ver.
—¿Santiago… también regresaste a Guadalajara?
Vio su ceño fruncido y enseguida comprendió que el intento de agresión del reportero hacia ella había terminado golpeando a Santiago.
—¿Estás bien? —preguntó preocupada mientras se ponía de pie con ayuda de Alonso y se acercaba a revisar a Santiago.
Antes de que Valentina pudiera alcanzarlo, Santiago se giró, protegiéndola con su figura imponente. Su mirada se endureció al fijarse en el reportero, quien estaba claramente alterado.
Santiago sabía que a pesar de que la prensa solía ignorar al nuevo líder de la Corporación Mendoza, cualquier periodista identificaría a Don Mendoza a simple vista.
—Don Mendoza, no quería golpearlo, solo intentaba… —balbuceó el reportero nerviosamente.
—¿Intentabas qué? ¿Darle una lección a ella? —interrumpió Santiago con un tono helado.
—Es que… —el reportero se atragantó con sus palabras y corrigió rápidamen