283. ¿Huyes conmigo?
Kiara
Estaba en casa de Juliana, disfrutando de nuestra hora de almuerzo, cuando apareció el mensaje.
"Necesito verte. Hoy. Ahora. Donde y cuando tú quieras".
Mi corazón se aceleró tan fuerte que pensé que Juliana lo iba a oír.
Ella solo levantó una ceja, esa sonrisita de bruja asomando en su rostro.
"¿Vas a decirme que ese suspiro fue por un ejercicio de respiración o vas a confesar que te llegó un mensaje del marginado sexy?".
"Eres insoportable", murmuré, intentando esconder el móvil.
"Estás