243. Nuevo Alfa de la Boreal
Stefanos
La puerta de la mansión de la Boreal crujió cuando la empujé, como si incluso ella sintiera el peso de lo que traía conmigo. Mis pies tocaron ese suelo antiguo... Y, por un segundo, todo regresó.
La risa de Johan resonando en los pasillos. La voz de Nuria provocándome en la cocina. El sonido de nuestros pasos cruzándose en los días en que todo aún era posible.
Pero, junto con eso, vinieron los gritos. Las discusiones entre Johan y yo. Su mirada herida. Las palabras que nunca debieron s