221. El sonido de la venganza
Johan
El olor de ella todavía estaba en el aire.
Dulce. Cálido. Arrogante.
Ese tipo de perfume que intentaba envolverte como un lazo suave, pero que, en el fondo, era un collar. Diana sabía lo que hacía con cada gesto, con cada toque calculado y cada susurro cargado de "preocupación". Yo me habría reído si no tuviera la mitad de la cabeza palpitando y el cuerpo roto.
Ella se arrodilló, posando la mano sobre el vientre como si fuera una santa torturada. "Independientemente de los bandos... tú er