167. Sospechosos
Stefanos
El vestíbulo de la mansión estaba en silencio.
Demasiado silencio.
Todos los empleados estaban alineados, uno al lado del otro, como si estuvieran ante un tribunal invisible. Rylan los había reunido con eficiencia. Algunos temblaban. Otros mantenían la cabeza baja, intentando parecer tranquilos. Y en medio de ellos... Johan.
Con los brazos cruzados, los hombros demasiado relajados, esa maldita mirada de desprecio aburrido. Como si todo aquello fuera solo un teatro. Como si no fuera per