157. Una nueva vida
Nuria
La sala estaba sumergida en silencio, roto solo por el zumbido suave del aparato de ultrasonido.
Acostada sobre la camilla, con la blusa levantada y el gel frío esparcido por mi vientre, intentaba mantener el control de la respiración, pero el corazón... ese libraba una guerra entre el miedo y la esperanza.
El médico deslizaba el transductor lentamente, los ojos fijos en el monitor, mientras yo miraba el techo como si pudiera darme alguna respuesta.
Como si pudiera fingir que no sentía el