152. ¿Qué somos?
Jenna
La puerta de la oficina se cerró tras nosotros con un chasquido seco.
El mundo seguía patas arriba.
Rylan caminaba a mi lado en silencio. Su mano aún reposaba en mi cintura, cálida, firme... como si él fuera mi único cimiento en un suelo que amenazaba con derrumbarse a cada paso.
Mis ojos seguían húmedos. La garganta, apretada. Y la mente... completamente confundida.
¿Cómo podía alguien ser arrancada de las estrellas y arrojada al infierno en cuestión de horas?
Nada tenía sentido.
Pero ba