123. Porque el infierno... iba a comenzar en el subsuelo.
Stefanos
La sangre escurría por mis manos.
Por el suelo.
Por mis brazos.
Por su cuerpo.
"¡¿NO VAN A HACER NADA?!" Mi voz desgarró el ala médica como una granada.
El mundo giraba.
La sala parecía pequeña. Apática. Solo había una cosa que podía ver con claridad: ella. Pálida. Débil. Sangrando.
Nuria temblaba en la camilla como si el frío viniera de dentro. La sábana ya empapada de la sangre azul... mi sangre favorita en el mundo... brotaba por su muslo como un río de pérdida.
"¡LIMPIEN ESA MALDIT