122. Reunión
Stefanos
Los pasillos estaban en silencio. Pero el olor de la tensión se extendía como veneno.
Nuria caminaba a mi lado. Postura erguida. Ojos al frente. Un paso detrás de mí, no por sumisión, sino por estrategia.
Porque cuando un Alfa entra poseído en una reunión… la Luna viene justo detrás, para decidir quién sobrevivirá a la explosión.
Las puertas de la sala se abrieron con un estruendo.
Nadie habló.
Todos sabían que no estaba allí para escuchar tonterías.
Mis ojos recorrieron cada rostro re