La vida, cuando se trata de una farsa, tiene una forma cruel de recordarte que el suelo bajo tus pies es mucho más inestable de lo que quieres creer. Habían pasado tres años. Mil noventa y cinco días de despertarme junto a Parker, de tomar café con el sabor a compromiso institucional y de ser la sombra impecable que caminaba por los pasillos de Kensington Logistics. Había enterrado tan profundamente a la "Charlotte de Barcelona" que a veces olvidaba que alguna vez fue real.
Esa mañana, la oficin