—La verdad siempre sale a la luz, —y a eso le temo—. Alejandro me pidió llenar dos formularios, uno con Sandra y el otro lo hizo con tu nombre. Con su exmujer no sabía casi nada. Mientras que al diligenciarlo pensando en ti no tuvo problema.
—¿Cómo sabías las respuestas de Virginia? —Preguntó Fernanda—. Nosotros debíamos llenar un formulario que era con el que ustedes comparaban. —Blanca sonrió y ahora comprendí.
—¡Eres una tramposa!, me mentiste para llenar ese formulario con el cuento que era