Seis años atrás…
Tenía una semana encerrada en el cuarto después de la ruptura con Alejandro, solo lloraba y dormía. Fernanda y Maju me visitaban a diario, pero no había nada que me sacara de la depresión. Me era imposible creer que todo hubiera acabado. Hasta que Fernanda salió con sus célebres discursos.
—¡Ya me tienes mamada Virginia con esa actitud perdedora! ¿Qué mierda lloras? ¡Mírate en un espejo! Acaso no ves lo hermosa que eres… Mándalo a comer mierda y restriégale otro por la cara.
—N