La nueva familia tuvo un momento tranquilo, ya que los padres de Helena habían ido a revisarlos, pero al verlos dormir les dieron su espacio e indicaron que nadie fuera a molestarlos para que Helena pudiera descansar.
Al pasar una hora, la pelinegra se despertó, moviéndose con cuidado para no despertar a sus bebes.
- Hola dormilona – le saludo divertido Antonio, acercándose a ella con una bandeja con comida – lo manda tu mamá, dice que esto te ayudara con tu producción de leche.
- Gracias –