Al día siguiente ellos salieron del escondite con los bebes, siendo recibidos por la madre de Helena, quien se veía angustiada por no saber de ellos.
- Hele, ¿hija estas bien? ¿están bien? ¿qué paso? ¿porque los atacaron? - decía angustiada abrazándola.
- Amor tranquila – menciono Erik, quien la sujeto con suavidad de sus brazos – mira ellos están bien – indico – e igual mira, tenemos 3 nietos - dijo buscando hacer que se relajara.
- Es que sniff… me preocupé mucho cuando supe del ataque - d