El trayecto de regreso desde Vance Medical hasta la residencia se sintió como un descenso directo al purgatorio. El Mercedes blindado que Marcus conducía cortaba la niebla densa de la madrugada con una parsimonia fúnebre. En el asiento trasero, Elara mantenía la frente apoyada contra el cristal frío, observando las luces borrosas de la autopista privada que conducía a la exclusiva zona residencial de la familia Vance.
La calefacción del vehículo estaba al máximo, pero ella no podía dejar de t