El amanecer bañaba la casa con una luz suave y dorada. Aurora despertó lentamente, sintiendo el calor reconfortante de Alexander a su lado. Sin abrir los ojos, deslizó su mano sobre su pecho, disfrutando de la sensación de su respiración tranquila. Por primera vez en mucho tiempo, todo parecía en paz.
Alexander abrió los ojos al sentir su toque y la miró con una sonrisa serena.
—¿Dormiste bien? —preguntó con voz baja, sus dedos acariciando su mejilla.
Aurora asintió, acomodándose más cerc