Al llegar a la isla, el equipo se dividió en grupos, avanzando con cautela a través de la vegetación densa. Las instrucciones eran claras: localizar y capturar a Ricardo con vida si era posible, pero sin correr riesgos innecesarios.
Ricardo, que había estado observando la costa desde su refugio, vio las lanchas acercándose y supo que su tiempo se había agotado. Se preparó rápidamente, tomando un arma y escondiéndose en un punto estratégico desde el cual tenía vista completa del único camino h