58 - Desnuda en el pasillo.
Sin obtener respuesta, el asistente decidió quedarse cerca, vigilando la situación. Mientras tanto, el teléfono de Emiliano vibraba en su mesa de noche, con la llamada entrante de Margaret.
El asistente, viendo la llamada, decidió contestar.
— ¿Hola? — dijo cautelosamente.
— ¿Quién habla? ¿Dónde está Emiliano? — preguntó Margaret con voz temblorosa.
— Soy el asistente de Emiliano. Está... descansando ahora mismo. No se encuentra bien — respondió el asistente, tratando de tranquilizarla.
— Neces